Comisiones Obreras de Cantabria (CCOO) ha presentado hoy en rueda de prensa, coincidiendo con el Día Internacional de la Juventud, el informe “Situación sociolaboral de la juventud en Cantabria”, donde, tras analizar diferentes parámetros, queda en evidencia la precariedad vital con la que, de forma estructural, se condena a la juventud de la región y que afecta tanto a lo laboral como a lo habitacional.
Durante su intervención, Rosa Mantecón, secretaria general de CCOO de Cantabria, que ha estado acompañada por Andrea Garay, responsable de Jóvenes, ha destacado que, aunque los datos generales de mejora del mercado laboral son una realidad palpable gracias a la reforma laboral, el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y siempre desde la negociación colectiva, lo cierto es que esta situación no ha alcanzado a toda la población por igual.
“La juventud continúa siendo uno de los colectivos más afectados por la precariedad. Hoy lanzamos una alerta porque detrás de las cifras de crecimiento y empleo la realidad es que la juventud cántabra avanza con más dificultades que el resto, atrapada en trabajos inestables y en un mercado de la vivienda inaccesible”.
Por ello, Mantecón ha recordado que desde CCOO se impulsó el primer plan de empleo joven (2021-2023) de la historia de Cantabria y que el resultado de este informe pone de manifiesto “la necesidad de acometer el nuevo plan que venimos reivindicando al Gobierno de Cantabria”.
Comisiones Obreras de Cantabria (CCOO) ha presentado hoy en rueda de prensa, coincidiendo con el Día Internacional de la Juventud, el informe “Situación sociolaboral de la juventud en Cantabria”, donde, tras analizar diferentes parámetros, queda en evidencia la precariedad vital con la que, de forma estructural, se condena a la juventud de la región y que afecta tanto a lo laboral como a lo habitacional.
Durante su intervención, Rosa Mantecón, secretaria general de CCOO de Cantabria, que ha estado acompañada por Andrea Garay, responsable de Jóvenes, ha destacado que, aunque los datos generales de mejora del mercado laboral son una realidad palpable gracias a la reforma laboral, el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y siempre desde la negociación colectiva, lo cierto es que esta situación no ha alcanzado a toda la población por igual.
“La juventud continúa siendo uno de los colectivos más afectados por la precariedad. Hoy lanzamos una alerta porque detrás de las cifras de crecimiento y empleo la realidad es que la juventud cántabra avanza con más dificultades que el resto, atrapada en trabajos inestables y en un mercado de la vivienda inaccesible”.
Por ello, Mantecón ha recordado que desde CCOO se impulsó el primer plan de empleo joven (2021-2023) de la historia de Cantabria y que el resultado de este informe pone de manifiesto “la necesidad de acometer el nuevo plan que venimos reivindicando al Gobierno de Cantabria”.
Rosa Mantecón: “Falta una apuesta real por un modelo productivo que genere riqueza”
Mantecón ha señalado a los poderes públicos como responsables de esta situación ya que, a su juicio, falta una apuesta real por un modelo productivo “que genere riqueza para Cantabria y para su gente, que genere empleo estable y de calidad. Es la eterna reivindicación, y pasa el tiempo y nuestra economía cada vez depende más del sector servicios, el más estacional y precario”.
Además, ha apuntado al sector empresarial, “acomodado en lo que le va bien, en la explotación y en la precariedad mientras muchas personas trabajadoras tienen dificultades para llegar a fin de mes, utilizando todas las posibilidades legales, contratos de duración efímera, jornadas parciales y las que están al margen, ya que gran parte de esas jornadas parciales se complementan con horas extra que ni se cotizan ni se pagan”, indicando que en 2024 se realizaron en Cantabria más de 4.2 millones de horas extraordinarias, de las que el 43,5% ni se pagaron ni se cotizaron.
Andrea Garay: “O invertimos en juventud o hipotecamos el futuro de Cantabria”
Por su parte, Andrea Garay ha presentado los principales resultados del informe, que analiza la situación de las personas entre 16 y 29 años. “El informe pone el foco en una realidad que no se puede seguir ignorando: la situación de la juventud en Cantabria. Una juventud que, aunque mejora sus tasas de actividad y empleo, sigue muy por detrás del resto de la población”.
Garay ha sido clara: “Estamos ante una juventud que quiere avanzar, pero se encuentra atrapada entre contratos precarios, alquileres prohibitivos y falta de oportunidades. Si no se actúa, el resultado será más desigualdad, más fuga de talento y un envejecimiento aún más acelerado. O invertimos en juventud, o hipotecamos el futuro de Cantabria”.
La secretaria de Jóvenes ha avalado sus reivindicaciones con datos porque aunque la tasa de actividad juvenil ha aumentado hasta el 45,78%, sigue muy por debajo de la media estatal, situada en el 54,52%, y aún más lejos del 75,35% que registra el conjunto de la población en Cantabria. Del mismo modo, entre 2021 y 2024 el empleo juvenil creció en 4.780 personas, alcanzando una tasa del 40,32%. No obstante, este dato contrasta con el 69,37% registrado en la población en edad de trabajar. “Además, más de 4.200 jóvenes continúan en situación de desempleo, y casi una cuarta parte de ellos son parados de larga duración”, ha añadido.
En cuanto a la temporalidad, el 72,41% de los contratos son temporales, y más del 60% de ellos tienen una duración inferior a un mes mientras que el empleo a tiempo parcial afecta al 22,74% de los jóvenes, una tasa que casi duplica la del conjunto de la población de Cantabria. “La inmensa mayoría de los jóvenes trabaja en el sector servicios (83,94%), lo que revela una clara concentración en el sector más precario”, ha señalado Garay.
El informe también refleja una marcada brecha de género. “En todos los indicadores, las mujeres jóvenes sufrimos más precariedad: desde una mayor presencia en el sector servicios, pasando por una mayor parcialidad involuntaria, hasta tasas de actividad y empleo más bajas y mayor desempleo de larga duración”, ha lamentado.
Por último, Andrea Garay se ha detenido en el problema del acceso a la vivienda: “Acceder a una vivienda en Cantabria se ha convertido en una misión imposible. Menos del 14% de los jóvenes están emancipados, la segunda cifra más baja de España. Para comprar una vivienda se necesitan más de 42.000 euros de ahorro previo, algo inasumible con empleos precarios o a tiempo parcial. Y los alquileres no paran de subir, impidiendo ahorrar para una hipoteca”, ha concluido.
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