Riazor acoge este fin de semana uno de esos partidos que marcan temporadas. Racing y Deportivo se citan en un duelo directo en la zona noble de la clasificación, con mucho más que tres puntos en juego.
El conjunto cántabro llega como líder con 41 puntos, mientras que el Depor, quinto con 37, no quiere perder el paso en una zona alta cada vez más comprimida, donde cualquier tropiezo puede costar muy caro.
Para el Racing, una victoria supondría dar un golpe sobre la mesa y reforzar su condición de líder, abriendo brecha en la lucha por el ascenso directo. Para el Depor, el encuentro es una oportunidad de oro para seguir enganchado al tren de cabeza y confirmar que la pelea por las dos primeras plazas es una realidad.
Ambos equipos llegan con dinámicas similares tras cortar sendas rachas negativas. El Deportivo rompió una serie de cinco partidos sin ganar con un triunfo de mérito en Almería, una victoria que devolvió la confianza a un equipo que había perdido algo de brillo en las últimas semanas.
El Racing, por su parte, también venía de atravesar un pequeño bache, pero reaccionó con autoridad en casa ante Las Palmas, segundo clasificado, firmando probablemente su mejor actuación de la temporada en un partido que dejó muy buenas sensaciones en todas las líneas.
El potencial ofensivo de los dos conjuntos promete un choque vibrante. El Depor cuenta con la electricidad de Yeremay, la creatividad de Mella y la verticalidad de Luismi Cruz, un tridente capaz de desequilibrar cualquier defensa. En el Racing, Vicente, Andrés y Manex forman un ataque que combina talento, velocidad y gol, y que se ha convertido en uno de los más temibles de la categoría.
José Alberto no podrá contar con Villalibre ni Arana, ambos lesionados, ni con Michelin, que apunta a una salida inminente, pero el resto de la plantilla está disponible, incluidos los recién llegados Guliashvili y el guardameta sueco Eriksson.
Todo apunta a que el técnico mantendrá un once muy similar al que brilló ante Las Palmas, con la sensación de que las piezas empiezan a encajar definitivamente y de que el Racing se está convirtiendo en una máquina casi perfecta.
El choque es crucial en la carrera por el ascenso directo. En un contexto tan apretado en la zona alta, el Racing sabe que puntuar en Riazor es casi una obligación si quiere seguir marcando el ritmo.
El Depor, empujado por su estadio y su afición, intentará frenar al líder y meterse de lleno en una pelea que promete emociones fuertes hasta el final de la temporada.
Riazor dictará sentencia.

0 comentarios