El último concierto de Viena, la última novela de Martín Llade publicada por Penguin Random House, se adentra en los orígenes del célebre Concierto de Año Nuevo de Viena, revelando un trasfondo oscuro y complejo que vincula la música con los años más convulsos del Tercer Reich. Lejos de ser un relato estrictamente histórico, la obra se mueve con soltura entre la novela y el thriller, construyendo una arquitectura narrativa que atrapa al lector sin que perciba sus engranajes: una estructura dual que alterna un plano temporal lineal con pausas sincrónicas que permiten explorar la profundidad de los personajes y sus decisiones.
La historia transcurre entre 1935 y 1945, con algunos destellos posteriores, abarcando tanto el ascenso como la caída del nazismo. El centro de la narración lo ocupan el director de orquesta Clemens Krauss y la soprano Viorica Ursuleac, alrededor de los cuales se despliega la acción real de las hermanas inglesas Ida y Louise Cook, que salvaron a decenas de judíos antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. La novela presenta un delicado equilibrio entre hechos históricos y licencias narrativas, situando al Concierto de Año Nuevo como eje que articula la tensión moral y la complicidad ambigua de Krauss en un contexto de violencia y miedo.
Más allá de la trama principal, la novela traza un mosaico de vidas bajo el régimen nazi, donde las decisiones íntimas y los gestos cotidianos —la intrahistoria— se convierten en un testimonio del tiempo. Personajes históricos, desde Hitler y Goebbels hasta Göring o el Carnicero de Praga, se muestran con una humanidad inquietante, mientras que músicos y civiles se entrelazan en una red de lealtades, rescates y silencios. La inclusión de figuras secundarias reales, muchas vinculadas al mundo de la música y la alta sociedad vienesa, refuerza la verosimilitud y el detalle de la reconstrucción histórica.
Krauss emerge como un protagonista contradictorio: director admirado por el régimen nazi y rehabilitado tras la guerra, su aparente colaboración con el poder se combina con acciones discretas que protegieron vidas inocentes, entre ellas las de músicos como Lothar Wallerstein y Jerzy Maliniak. Llade describe a este personaje con una sutileza que invita a reflexionar sobre la complejidad moral en tiempos de barbarie, y lo coloca en el centro de un relato donde la música funciona como hilo conductor de memoria, esperanza y ambigüedad ética. La presencia de Erich Krenn, oficial nazi y figura cercana al thriller, aporta tensión y un final abierto que deja al lector con un dejo de incertidumbre y reflexión.
La fuerza de El último concierto de Viena radica en su capacidad de combinar rigor histórico con suspense literario. Llade no solo reconstruye un periodo crucial de la historia europea, sino que lo hace desde la vida de quienes vivieron, actuaron y resistieron dentro del epicentro del nazismo, dejando que la música y la ética personal iluminen los recovecos más oscuros de la historia. Es una obra que conmueve, interpela y revela, un testimonio que mantiene vivo el recuerdo sin sacrificar la intensidad narrativa.
Recomendación: Esta novela es imprescindible para quienes buscan una historia que trascienda la mera crónica histórica, combinando suspense, humanidad y música. Ideal para lectores que disfrutan del detalle minucioso, la reconstrucción histórica precisa y las tramas donde los dilemas morales son tan protagonistas como la acción. Una lectura que desafía la percepción de la historia y deja resonando en la mente la pregunta sobre los límites entre complicidad y resistencia.

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