Hablar de Nocturno de Venecia es entrar en un juego literario lleno de matices, donde John Banville se mueve con una soltura casi provocadora entre dos formas de entender la escritura. Y lo hace sin pedir permiso.
La novela nos traslada a una Venecia de finales del siglo XIX, brumosa, elegante y ligeramente corrupta, donde todo parece bello… hasta que deja de serlo.
Una Venecia inquietante, casi irreal
La historia arranca con un matrimonio que llega a la ciudad buscando empezar una nueva etapa, pero lo que encuentran es un escenario cargado de tensión, silencios incómodos y una sensación constante de que algo no encaja.
Banville construye una Venecia que no es postal: es un lugar que respira decadencia, deseo contenido y secretos a medio revelar. La ambientación es uno de los grandes aciertos del libro. No es solo un fondo, es casi un personaje más que observa, envuelve y empuja a los protagonistas.
Un narrador incómodo (y eso es parte del juego)
El protagonista, Evelyn Dolman, no está hecho para caer bien. Es arrogante, inseguro, contradictorio. Y funciona.
Aquí está una de las decisiones más interesantes de la novela: no busca que conectes emocionalmente, sino que observes. Que te mantengas a cierta distancia mientras todo se va torciendo.
Ese distanciamiento le da al relato un tono frío, casi quirúrgico, que encaja muy bien con la historia que quiere contar.
Entre el thriller y la alta literatura
Hay algo especialmente curioso en este libro: parece un cruce entre el Banville más literario y su alter ego más oscuro, el que firma como Benjamin Black.
El resultado es un thriller elegante, con una trama que avanza sin prisa pero sin pausa, apoyada en:
una tensión constante
escenas cargadas de intención
un uso del lenguaje muy cuidado, pero sin volverse pesado
No es una novela de giros frenéticos. Es más bien una historia que se desliza poco a poco, dejando una sensación extraña, como si todo estuviera predestinado.
Lo que deja al terminarlo
Nocturno de Venecia no es un libro perfecto, pero tampoco lo pretende. Tiene algo más interesante: personalidad.
Es de esas lecturas que se disfrutan por cómo están escritas tanto como por lo que cuentan. Puede que no te obsesione la historia, puede que el protagonista no te importe demasiado… pero la atmósfera se queda.
Y eso no es tan fácil de conseguir.
Recomendación final
Muy recomendable si te gusta:
- El thriller con fondo literario
- Las historias con ambientaciones potentes
- Lcos libros que juegan con el lector sin dárselo todo hecho
No es para quien busca acción constante, pero sí para quien disfruta dejándose llevar por una narración elegante, inquietante y con ese punto retorcido que Banville maneja tan bien.