Los Campos de Sport del Sardinero se visten de gala para acoger una noche de Copa del Rey con aroma a historia.
Racing de Santander y Villarreal se miden en los dieciseisavos de final con un mismo objetivo: seguir avanzando en una competición que siempre guarda espacio para la épica y las sorpresas.
El Racing llega a la cita tras un camino copero ilusionante. Los verdiblancos dejaron en la cuneta a la SD Logroñés (0-4) y a la SD Ponferradina (1-2), demostrando ser un equipo competitivo en este torneo.
El conjunto cántabro afronta el choque con casi todos sus efectivos disponibles; solo Jokin Ezkieta y Michelin causan baja.
José Alberto López parece haber despejado cualquier duda en torno al once tras lo visto en el último partido de Liga, donde el cambio en el minuto 71 de Andrés y Vicente confirmó que el técnico apostará por un equipo a la altura del desafío.
Enfrente estará uno de los equipos más potentes del fútbol español esta temporada.
El Villarreal, tercero en Liga con dos partidos menos disputados, aterriza en Santander como un bloque fiable y bien trabajado. Sus números hablan por sí solos: 31 goles a favor y apenas 13 en contra.
Los amarillos vienen de eliminar al CD Ciudad de Lucena y al CA Antoniano, y aunque la semana pasada dijeron adiós a la Champions League, mantienen intacta su ambición en el torneo del KO.
Será además un partido especial por el regreso de Marcelino García Toral a El Sardinero. El técnico asturiano vuelve a un estadio que fue su casa en tres etapas distintas: una como jugador y dos como entrenador.
De todas ellas, la etapa de entrenador es la que guarda un recuerdo imborrable en la memoria racinguista, ya que bajo su mando el club logró en 2008 la única clasificación europea de su historia.
Para el Racing, la Copa del Rey no es un torneo más. En Santander, la Copa forma parte de la identidad del club y de su gente.
En poco más de un mes se cumplirán doce años de aquel 30 de enero en el que el Racing protagonizó el histórico plante en cuartos de final ante la Real Sociedad, un episodio que dio la vuelta al mundo y visibilizó la delicada situación institucional que vivía el club, allanando el camino para su posterior salvación.
El Racing podrá o no superar al Villarreal, pero estos partidos trascienden lo puramente deportivo.
Son noches que refuerzan la memoria colectiva, que unen a club y afición y que recuerdan que, pase lo que pase en el césped, ya es una victoria poder volver a soñar juntos con la Copa.
Redactado por: Con H de Helena | Disfruta de sus videos en TikTok aquí

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