1 Prepara la base. Coloca las rebanadas de pan o tostadas en una bandeja. Si usas pan de molde, puedes cortarlas en cuadrados o triángulos para un toque más elegante.
2 Unta el queso fresco. Extiende una capa fina de queso sobre cada base, asegurándote de cubrir toda la superficie.
3 Coloca el salmón ahumado. Pon una loncha de salmón sobre el queso. Si son lonchas grandes, córtalas para que encajen bien en cada canapé.
4 Añade el toque de limón y eneldo. Rocía ligeramente con jugo de limón y espolvorea el eneldo por encima. Esto realza el sabor y aporta frescura.
5 Decora (opcional). Puedes añadir alcaparras, rodajas finas de pepino o incluso unas hojas de rúcula para darle más color y textura.
6 Sirve inmediatamente. Estos canapés se disfrutan mejor frescos, así que prepáralos justo antes de la comida o cena.

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