1 Precalienta el horno. A 200 °C mientras limpias los pimientos.
2 Prepara los pimientos. Lava bien los pimientos y sécalos. Haz pequeños cortes en la piel para que el vapor escape.
3 Hornea los pimientos. Colócalos en una bandeja de horno con aceite de oliva y hornea 30–35 minutos, girándolos a mitad de cocción para que se asen de manera uniforme y la piel se queme ligeramente.
4 Pela y condimenta. Retira del horno, deja enfriar unos minutos y pela la piel con cuidado. Colócalos en un bol, añade ajo picado, sal y vinagre al gusto.
5 Sirve y decora. Espolvorea perejil fresco picado si deseas un toque de color y sirve como acompañamiento o entrante.

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