1º Preparar los espárragos
Si usas espárragos frescos, pélalos cuidadosamente desde la yema hacia abajo para eliminar la parte fibrosa.
Cuécelos en agua con sal durante unos 12-15 minutos, hasta que estén tiernos. Escúrrelos y deja que se enfríen.
Si usas espárragos en conserva, simplemente escúrrelos bien y colócalos en una fuente.
2º Cocer el huevo
Cuece el huevo durante 10 minutos en agua hirviendo.
Enfríalo bajo agua fría, pélalo y pícalo en trozos pequeños.
3º Preparar la vinagreta montañesa
En un bol, mezcla la cebolla muy picada, el tomate cortado en dados pequeños (sin semillas si prefieres una textura más fina), el huevo cocido picado y el bonito desmenuzado.
Añade el aceite de oliva, el vinagre y una pizca de sal.
Remueve bien hasta que quede una mezcla homogénea.
4º Montar el plato
Coloca los espárragos bien alineados en una fuente.
Reparte la vinagreta montañesa por encima justo antes de servir.
Si te gusta, añade un poco de perejil fresco picado para dar un toque de color.
Consejos y trucos
- Si utilizas espárragos frescos, no los cuezas en exceso para que no pierdan firmeza.
- Puedes preparar la vinagreta con antelación y dejarla reposar en la nevera para que los sabores se integren mejor.
- Añadir un chorrito del propio aceite del bonito potencia el sabor.
- Si te gusta el contraste, puedes incorporar unas alcaparras picadas.
Variaciones
- Sustituir el bonito por anchoas de Santoña picadas para un sabor más intenso.
- Añadir pimiento rojo y verde muy picado para una vinagreta más colorida.
- Servir sobre una base de lechuga fresca para convertirlo en ensalada completa.
- Incorporar aguacate en dados para una versión más actual.
Estos espárragos blancos con salsa vinagreta montañesa son una receta perfecta para primavera: ligera, sabrosa y muy fácil de preparar.
Ideal como entrante en una comida familiar o como cena fresca cuando empieza a apretar el buen tiempo.

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