1º Preparar los garbanzos
Si usas garbanzos secos, déjalos en remojo la noche anterior (mínimo 12 horas). Escúrrelos y colócalos en una olla grande cubiertos con agua fría y la hoja de laurel.
Cuece a fuego medio durante aproximadamente 1 hora, o hasta que estén tiernos. Si usas olla rápida, en unos 25-30 minutos estarán listos.
2º Sofrito base
En una sartén aparte, añade un buen chorro de aceite de oliva. Sofríe la cebolla picada fina y los ajos hasta que estén transparentes.
Añade la cucharada de tomate triturado y cocina un par de minutos más. Retira del fuego y agrega el pimentón dulce (hazlo fuera del fuego para que no se queme).
Incorpora este sofrito a la olla de los garbanzos.
3º Añadir el bacalao
Cuando los garbanzos estén casi en su punto, añade el bacalao desalado en trozos medianos.
Cocina unos 5-7 minutos. El bacalao no necesita mucho tiempo, se hará con el propio calor del guiso.
4º Incorporar las espinacas
Añade las espinacas frescas lavadas y troceadas. Verás que al principio parecen muchas, pero reducen bastante.
Cocina otros 5-10 minutos hasta que estén tiernas.
5º El toque tradicional (opcional pero recomendable)
Fríe una rebanada de pan y machácala en el mortero con un poco de caldo del potaje hasta formar una pasta. Incorpórala al guiso para espesar ligeramente y darle más cuerpo.
6º Ajustar y reposar
Prueba de sal (recuerda que el bacalao ya aporta sal). Deja reposar el potaje 10-15 minutos antes de servir.
Si quieres hacerlo aún más tradicional, puedes añadir medio huevo cocido por persona al servir.
Consejos y trucos
Si quieres ahorrar tiempo, puedes usar garbanzos cocidos de calidad.
El potaje mejora mucho si lo preparas el día anterior.
Puedes añadir una pizca de comino si te gusta un toque más aromático.
Si te gusta más espeso, tritura un pequeño cucharón de garbanzos y devuélvelo a la olla.
Variaciones
Puedes sustituir las espinacas por acelgas.
Si te gusta más potente de sabor, añade un poco de bacalao desmigado extra.
Para una versión más ligera, elimina el pan del majado final.
Este potaje de garbanzos con espinacas y bacalao es una receta tradicional fácil de preparar, nutritiva y perfecta para los días de frío o para mantener la tradición en Semana Santa.
Si lo haces en casa, ya verás cómo se convierte en uno de esos platos que repites cada año

0 comentarios