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Receta potaje de garbanzos con espinacas y bacalao

Un plato de cuchara tradicional, reconfortante y lleno de sabor, perfecto para Semana Santa o cualquier día en el que apetezca comida casera de verdad.

Valoraciones:

5
(1)

Raciones

Para 4 personas

Tiempo de preparación

1 h 30 min

Calorías

480

Ingredientes

  • 400 g de garbanzos secos (puestos en remojo 12 horas)
  • 300 g de bacalao desalado en trozos
  • 250 g de espinacas frescas
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharada de tomate triturado
  • 1 rebanada de pan
  • 1 huevo (opcional, para servir)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Introducción

El potaje de garbanzos con espinacas y bacalao es uno de esos platos que huelen a tradición desde que empiezan a cocinarse. En muchas casas de Cantabria —y de todo el norte— era receta imprescindible durante la Cuaresma y la Semana Santa, cuando no se consumía carne y el bacalao era el gran protagonista.

Es un plato humilde, pero lleno de sabor y nutrientes. Combina la suavidad del garbanzo bien cocido, el punto salino del bacalao y la frescura de las espinacas. Además, es de esas recetas que están incluso más ricas al día siguiente.

Si te gusta la cocina de cuchara tradicional y los platos reconfortantes, este potaje no puede faltar en tu recetario.

Instrucciones paso a paso

1º Preparar los garbanzos

Si usas garbanzos secos, déjalos en remojo la noche anterior (mínimo 12 horas). Escúrrelos y colócalos en una olla grande cubiertos con agua fría y la hoja de laurel.

Cuece a fuego medio durante aproximadamente 1 hora, o hasta que estén tiernos. Si usas olla rápida, en unos 25-30 minutos estarán listos.

2º Sofrito base

En una sartén aparte, añade un buen chorro de aceite de oliva. Sofríe la cebolla picada fina y los ajos hasta que estén transparentes.

Añade la cucharada de tomate triturado y cocina un par de minutos más. Retira del fuego y agrega el pimentón dulce (hazlo fuera del fuego para que no se queme).

Incorpora este sofrito a la olla de los garbanzos.

3º Añadir el bacalao

Cuando los garbanzos estén casi en su punto, añade el bacalao desalado en trozos medianos.

Cocina unos 5-7 minutos. El bacalao no necesita mucho tiempo, se hará con el propio calor del guiso.

4º Incorporar las espinacas

Añade las espinacas frescas lavadas y troceadas. Verás que al principio parecen muchas, pero reducen bastante.

Cocina otros 5-10 minutos hasta que estén tiernas.

5º El toque tradicional (opcional pero recomendable)

Fríe una rebanada de pan y machácala en el mortero con un poco de caldo del potaje hasta formar una pasta. Incorpórala al guiso para espesar ligeramente y darle más cuerpo.

6º Ajustar y reposar

Prueba de sal (recuerda que el bacalao ya aporta sal). Deja reposar el potaje 10-15 minutos antes de servir.

Si quieres hacerlo aún más tradicional, puedes añadir medio huevo cocido por persona al servir.

 

Consejos y trucos

Si quieres ahorrar tiempo, puedes usar garbanzos cocidos de calidad.

El potaje mejora mucho si lo preparas el día anterior.

Puedes añadir una pizca de comino si te gusta un toque más aromático.

Si te gusta más espeso, tritura un pequeño cucharón de garbanzos y devuélvelo a la olla.

 

Variaciones

Puedes sustituir las espinacas por acelgas.

Si te gusta más potente de sabor, añade un poco de bacalao desmigado extra.

Para una versión más ligera, elimina el pan del majado final.

Este potaje de garbanzos con espinacas y bacalao es una receta tradicional fácil de preparar, nutritiva y perfecta para los días de frío o para mantener la tradición en Semana Santa.

Si lo haces en casa, ya verás cómo se convierte en uno de esos platos que repites cada año

Promedio 5 / 5. Votos: 1

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