1 Prepara los solomillos. Limpia la carne retirando el exceso de grasa. Salpimienta al gusto.
2 Dora los solomillos. En una sartén grande, calienta el aceite y la mantequilla y dora los solomillos 3–4 minutos por cada lado hasta que estén dorados pero jugosos. Retira y reserva.
3 Prepara la salsa de queso. En la misma sartén, añade el ajo picado y cocina 1 minuto. Agrega la nata y el queso de Tresviso troceado, removiendo hasta obtener una salsa cremosa.
4 Incorpora los solomillos a la salsa. Cocina 5–7 minutos más a fuego bajo, bañando la carne con la salsa para que se impregne de sabor.
5 Sirve caliente. Coloca los solomillos en los platos y vierte la salsa por encima. Decora con perejil fresco picado si deseas.

0 comentarios